Mis Amados Hermanos,
Si vemos los diezmos desde el punto
de vista de obligación, o sea que lo tenemos que hacer porque la Ley lo dice, entonces los diezmos no son para este
tiempo porque ya nosotros no estamos bajo la Ley, sino la Gracia. Pero les suplico que sigan leyendo esta nota.
Si nosotros decimos que ya no tenemos que cumplir la Ley, y que por eso no tenemos que diezmar, entonces lo mismo pudiéramos
decir de todo lo demás en la Ley, por ejemplo, que hay del adulterio, del robo, de las mentiras, y demás. Lo
que quiero expresar es, que aunque yo estoy bajo un Mejor Pacto, El Nuevo Pacto, yo debo también obedecer a Dios y
buscar su voluntad.
Así como busco guardar todos sus mandamientos aunque se que solo con las fuerzas de
Cristo y no las mías puedo hacer esto, así también debo darle a El las primicias de todas mis ganancias.
¿Por qué entonces el 10% y no el 5 o el 20? Simple, el 10% es lo que imitamos de lo que otros hicieron
que agrado a Dios. Pablo dijo, sed imitadores de mi como yo lo soy de Cristo. Si Abraham, antes de que existiese la Ley, dio
el 10%, y se lo dio al sacerdote, yo imito esto y traigo mis diezmos al sacerdote, a la iglesia. Y se lo doy como el que se
lo da a Dios. Si después en la iglesia no lo administran correctamente, ellos tienen esa responsabilidad delante del
Padre, yo lo hice de todo corazón y después de darlo ya no es mío, ya no tengo reclamo sobre ello. De
lo contrario, si yo siento que puedo exigir por el diezmo entonces es como si estuviera pagando una membresia o una cuota
en un Club. Y eso no es la ofrenda para nuestro Rey. Cuando a Jehová le agrado la ofrenda de Abel, el la consumió
totalmente, no quedo nada. En otras palabras, Abel quemo su ofrenda en el altar de Dios. Así son nuestras ofrendas
en el altar, las quemamos, queriendo decir, la entrego totalmente, sin exigencias, sin reclamos, sino con alegría de
poder tener para poder dar.
I Co 16:2 Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo,
según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.
Aquí vemos en el Nuevo Testamento que también se habla de que la ofrenda que se da el domingo debe de ser de
acuerdo a como hayamos sido prosperados, indicando, que no todo el mundo da la misma cantidad, sino un porcentaje.
Reciban muchas bendiciones. Amen.
Pastor Pablo Caballero
www.ungido.org