Pastor Pablo Caballero
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La Oveja que se ha Perdido
Mis ojos persiguen al caido,
al que tratando de levantarse
se
encuentra en la oscuridad
de un cielo sin estrellas,
como en noche de luna vacia.
Detras de el mi alma
gime,
si me preguntas por que,
no sabria como explicar,
pues solo se, que su sentir
ya no es suyo, sino
mio.
Le veo y no pienso ahora,
pienso en un mañana,
de que sera o quien seria
si faltando
Cristo en su vida,
asi a la eternidad se iria.
No le juzgo, no le condeno,
pues quien soy, ni grande,
ni altivo, sino el reflejo
de Jesús, quién por el murio,
por quien a la muerte vencio.
Mi juventud se gasta cada dia,
en montañas y caminos,
con solo una esperanza,
la de volver a encontrar
la oveja que se ha perdido.