Mi Dios, mi Salvación,
acércate hoy a mi cama
y derrama bendición
sobre tu hijo quien te ama.
El hombre paga con traición
y buscando saber más se asoma.
Mas yo no confió en su corazón
Ni en palabrerias de dogma.
Solo en ti confió
y esta es mi oración:
que tu Santo Espíritu
como paloma descienda
trayendo sobre mi sanación,
trayendo tu Santa Unción.
Mi temor no esta en el infierno,
ni tampoco en la partida;
sino en un Dios eterno
que hoy sana mi herida.