El Espíritu de Dios me ha inquietado a que urgentemente escriba este articulo. Es triste decirlo pero es una
verdad que no se puede seguir callando. La violencia domestica toda la vida ha existido, siempre el más fuerte ha abusado
del más débil. Pero el que esta violencia se este manifestando cada día más en ámbitos cristianos es inconcedible. Peor todavía
es el hecho de que pastores y ministros le aconsejen a mujeres cristianas que son abusadas a esperar y seguir soportando.
Nunca la Biblia declaró que el abuso es justificado. Y aunque muchos a su conveniencia han tratado de manipular
las palabras de nuestro Cristo en cuanto a poner la otra mejilla, si estudiamos estas preciosas palabras dentro de su contexto,
vemos que la enseñanza se refiere a no ser un buscador de problemas y a no ser vengativo. Existe una gran diferencia entre
ponerle un pare a una relación de abuso y a buscar justicia por nuestras propias manos.
El abuso nunca se puede aceptar ni tolerar. Si nos dejamos guiar por la Biblia, esta enseña a obedecer las
leyes de los hombres. Existen leyes en muchos países del mundo que condenan la violencia física y psicológica contra otra
persona, hasta penado con cárcel. Los abusos vengan de donde vengan, sea de esposo, esposa, familiares, padres, empleadores,
pastores, se tienen que denunciar y el abusador debe pagar un precio a la medida de su conducta. Y este abuso se tiene que
denunciar desde la primera vez, nunca, repito, nunca se puede esperar a una segunda vez. De hacerlo, solo esta usted garantizando
de que vuelva a suceder.
La persona que abusa siempre se justifica a si mismo. La Palabra de Dios declara que al que mucho se le de
mucho se le pedirá. Y aquella persona que de una forma u otra tiene autoridad o fuerza sobre otro, sea físico, económico,
social, o de otra índole, le tendrá que dar cuentas a Dios por sus acciones y aún cuando la persona no sea cristiana—toda
rodilla se doblara ante El. Tanto el esposo que abusa a su esposa e hijos creyendose que puede hacerlo por el simple hecho
de ser "el hombre de la casa" como el pastor que cree que puede manipular a las ovejas que Dios le ha confiado para que hagan
todo lo que el dice a su capricho o conveniencia sin importarle lo que las ovejas sufran, o el jefe que humilla a sus empleados
para que sepan quien es el que manda, le van a tener que dar cuentas a nuestro Señor y van a pagar con azotes por el dolor
que le han causado a otros—ese día no podran salirse con la suya y sera el llorar y crujir de dientes.
La persona que se deje abusar también le tendrá que dar cuentas a Dios. El Señor nos preguntara que hicimos
con lo que nos dio. Y más cuentas tendrán que dar cuando por su inacción otros también son lastimados. La mujer que aguanta
golpes y no hace nada al respecto, por ejemplo ir a la policía, tendrá que darle explicaciones a Dios por su falta de acción
al respecto. Pero la mujer que aparte de dejarse dar golpes y también deja que abusen a sus hijos, tendrá más explicaciones
que dar. El vecino que escucha los gritos y se hace el sordo, también tendrá que dar cuentas por su falta de acción. Aveces
somos tan egoístas que solo nos importa algo si tiene que ver con nosotros o alguien que tenga que ver directamente con nuestras
vidas. Pero el que no ama a su prójimo como a si mismo no ama a Dios.
El divorcio no es una practica que Dios desea. La perfecta voluntad de Dios es que un hombre y una mujer unan
sus vidas para siempre. Pero el mismo Jesús deja ver que hay excepciones cuando habla de que por causa de "fornicación" puede
haber divorcio. Estoy totalmente seguro conociendo a mi Cristo como lo conozco que El nunca le diría a una mujer que se quede
al lado de un hombre que la maltrata físicamente o psicológicamente continuamente y sin arrepentimiento genuino. El decir
lo contrario es entrar en un Legalismo donde solo estamos leyendo la ley y no la intención de la ley. El matrimonio se basa
en AMOR. Repito otra vez, el matrimonio no es basado en SEXO, no es basado en CULTURA, no es basado en CONVENIENCIA, es basado
en AMOR. El amor que todo lo soporta no es el amor que todo lo golpea y destruye. El divorcio no puede basarse en que ya me
canse de esta persona, o ya esta persona se puso fea o feo. Pero si se puede basar en que me divorcio de esta persona por
sus continuos maltratos y desamor.
Es triste ver como volvemos al legalismo continuamente. Como nos volvemos fariseos haciendole la vida miserables
a otros con nuestras leyes y reglas mientras nosotros mismos no cumplimos a plenitud lo que exigimos. Triste es ver como juzgamos,
como ponemos en disciplina a otros, como criticamos abiertamente, y si nuestros hechos se pudieran ver públicamente que avergonzado
quedaríamos. A Cristo lo acusaron de violar la ley porque sanaba en el día Sábado, la respuesta de Cristo fue que no pusieran
los ojos en la ley pero en la intención de la ley. La intención de la ley era que separáramos un día para adorar a nuestro
Dios, y he aquí, estaban delante de su Señor y en lugar de alabarlo por el bien que estaba haciendo, lo criticaban. Recuerden
estas palabras "Misericordia quiero y no sacrificio." Tengamos piedad con los que sufren y no le pongamos mayor carga.
¡Dios les Bendiga!